Colombia

Le he dado varias vueltas a cómo hablar de mi viaje a Colombia, no solo en este blog, sino a las personas más cercanas que me preguntan. Colombia ha sido mi primer viaje a Sudamérica. Hace diecisiete años fui a Costa Rica, pero, la verdad, no lo recuerdo muy bien, así que también podría decirse que es de mis primeras experiencias en Latinoamérica y en América en general.

El motivo principal por el que he ido a este país es porque mi pareja es de allí y, aunque se vino con su madre cuando él era muy pequeño, le hacía ilusión enseñarme su cultura y el lugar donde nació, y a mí conocerla de primera mano. Tras volver de esta experiencia, siento que lo entiendo todavía más y que ahora, cuando me habla de sus anécdotas de la infancia, puedo visualizarlas más fácilmente.

Pero bueno, a lo que íbamos: Colombia es un país conocido en el mundo entero por varios temas y sí, no voy a decir lo contrario, todo por lo que Colombia es conocido en el extranjero existe y es real. Pero eso no quiere decir que Colombia sea solo eso y aquí voy a tratar de explicaros qué más es la Colombia que yo he tenido la fortuna de descubrir y visitar.

Es un lugar que huele a naturaleza. Recuerdo ir por la carretera que nos iba a llevar a Medellín, bajar la ventanilla del taxi, inhalar profundo y encontrarme con un aire limpio y afrutado.

Es altura y más altura. La mágica cordillera de los Andes se divide en tres al llegar a este país, así que hacer senderismo puede resultar difícil en ocasiones, pero las vistas siempre son una recompensa espectacular, por lo que merece la pena respirar algo más rápido y sentir que te falta el oxígeno si das varios pasos sin pararte. Aunque todo tiene consecuencias, y tener una cordillera así de majestuosa ha hecho que volar en este país no me encante. ¡Madre mía con las turbulencias y los botes de los aviones! Sin duda, los pilotos que vuelan Colombia están en otra liga.

Es calidez en su gente. En todos los lugares que he visto en diecisiete días me he encontrado con personas risueñas y cálidas, aunque tengo que decir que mi acento favorito ha sido el del Eje Cafetero. Esa zona de Colombia es espectacular y la gente que vive allí no se queda atrás.

Es colores. Los pueblos, las ropas, las frutas de los árboles, el mar, sus montañas… Es un país lleno de colores y me ha encantado porque eso me ponía de buen humor y me hacía pensar a menudo: ¡qué bonito!

Es música, por supuesto: altavoces allá por donde vayas, baile y rumba. Y, siendo sincera, para mí esto ha sido demasiado. No soy yo muy fan de la fiesta y de los ruidos fuertes, aunque sea la música; pero era muy bonito y me sacaba una sonrisa ir en el autobús, por ejemplo, y ver a las personas reunidas en las terrazas de las casas bailando y echándole ganas al día.

Es naturaleza y animales. Esto, sin duda, es lo que más me ha gustado del país. He tenido la grandísima suerte de poder estar en el continente y en las islas; en la montaña, la selva, el río, la playa y el mar en poco más de dos semanas. Cada sitio era igual de increíble que el anterior. El Valle del Cocora es muy conocido, pero… ¡normal que lo sea! Ver esas palmeras altísimas, los colibríes batiendo sus alas y esa niebla característica de la zona, que hace el valle tan místico, es precioso.

Pero sus ríos… ¡no se quedan atrás!, inmensos y caudalosos. Algunos, incluso, con termales, bajando por los Andes… simplemente increíble.

¿Y el Tayrona? Mi primera vez en una selva, completamente diferente a lo que me esperaba. ¿Esa humedad? No volveré a quejarme del calor “húmedo” de Málaga, porque no he sentido más bochorno y calor en mi vida; pero las lianas, los monos, los insectos, los reptiles, los pájaros, los mamíferos, los árboles y las plantas me dejaban todo el tiempo sin palabras… La selva es la definición de “salvaje” y es una experiencia que no voy a olvidar jamás.

Y su mar de siete colores, el primer lugar en el mundo en el que he estado con miles de peces de colores en sus arrecifes, calentito y viendo por primera vez rayas, langostas, calamares, tiburones… Esas aguas de arena blanca… esos turquesas. Sin palabras. Al recordarlo, piel de gallina de lo bonito que fue.

Colombia también es diversidad. Habitan tantas personas de tantos orígenes diferentes en esas tierras que es asombroso y, más aún, al ir conociendo el origen de cada una de esas etnias. Ver tantísima diversidad me ha hecho sentirme una más, porque sí, allí era la extranjera o la española, pero jamás me dedicaron una mala mirada o palabra; al revés, se alegraban de que les hubiese querido visitar y, a menudo, me preguntaban:

“¿Cómo le está tratando mi país?”. El ser humano es bueno en general, siempre lo he pensado y dudo que lo vaya a cambiar, por lo que mi respuesta era: “Me está tratando genial, muchas gracias”.

Es comida y frutas deliciosas. Soy una amante de la fruta y he tenido la suerte de probar muchas y muy diferentes. Sabores exóticos y explosivos que nunca había probado antes y, que me han encantado. Voy a echar mucho de menos eso de mirar la fruta en los puestecitos y grabarme descubriendo un nuevo sabor, pero, sobre todo, voy a extrañar mucho volver a comérmelas. 

Y, por último, es parte de nuestro planeta, nuestro maravilloso y hermoso planeta; y he tenido las ganas, el tiempo, el dinero y la oportunidad de querer adentrarme en este trocito de tierra del mundo, dejar a un lado todos los prejuicios que existen sobre ella y descubrirla por mí misma.

Y esto es lo que más agradezco haber hecho, porque a partir de ahora no me creeré todo lo que se dice de ningún lugar; como he dicho al inicio, todo por lo que Colombia es conocida es cierto y real, pero Colombia y cualquier lugar del mundo es muchísimo más que aquello que podemos creer saber desde el sofá de nuestra casa. Por eso, viajar es tan increíble, porque nos abre la mente, nos hace más empáticos y tolerantes y, al menos a mí, me hace querer seguir cuidando cada día nuestro planeta mágico y asombroso.

Un abrazo y nos leemos pronto,

Silvia

3 comentarios en “Colombia”

  1. Espectacular !! que palabras tan lindas , pero muy ciertas , nuestro país es espectacular… Me alegra mucho que pudiste tener esa experiencia, y sobre todo que te dejó tan facinada … Un saludo 🙂

  2. Y eso que te faltó el Valle del Cauca, pero ya habrá otra oportunidad, qué bonito que te haya gustado nuestro bello país. Un abrazo Silvia, y ya sabes, Colombia es una chimba. 🤣❤️🥰

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